La muerte súbita se presenta sin ningún síntoma previo. La persona puede estar realizando cualquier actividad y de repente el corazón sufre una arritmia maligna, la víctima pierde el conocimiento, cae al suelo y deja de respirar. Casi siempre, minutos antes de producirse la parada cardíaca, el ritmo eléctrico del corazón se altera produciéndose una fibrilación ventricular que es un ritmo incompatible con la vida.

Un DEA (desfibrilador externo automatizado), es un dispositivo generador de corriente, extremadamente sencillo de utilizar, que de una forma muy segura y eficaz puede realizar, cuando es necesario, una descarga eléctrica controlada sobre el corazón para revertir una arritmia cardíaca maligna, situación de muerte inminente y en la que el DEA es el único tratamiento efectivo, siempre y cuando se aplique la descarga con rapidez. Los expertos indican que la máxima efectividad de un desfibrilador es cuando se aplica una descarga durante los 3 minutos iniciales posteriores al colapso.

Nuestra línea de desfibriladores está muy por encima de los estándares de excelencia en relación calidad–precio existente en el mercado. Disponen de todas las certificaciones de la Comunidad económica europea (CE), así como de la Agencia americana del medicamento (FAD). Son dispositivos de última generación con unas características que los convierten en una de las marcas líderes, siendo ambas galardonadas en diferentes ocasiones por su diseño, operatividad y efectividad.
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